German Center for Urology and Phalloplasty Surgery

Enfermedad de Peyronie

Datos orientativos sobre nuestro trabajo / resultados

¿Desea operarse de su enfermedad mediante microcirugía de calidad y sin tener que sufrir la reducción del pene u otras limitaciones debido a una incurvación adquirida? Nosotros le ayudamos.

Lo que nos caracteriza:

  • Centro competente y de referencia en terapia reconstructiva de la enfermedad de Peyronie (incurvación del pene adquirida)
  • Estamos muy especializados en la corrección mediante cirugía reconstructiva de la enfermedad de Peyronie. Contamos con los cirujanos más expertos de Europa en esta área.
  • Más de 3.500 casos tratados hasta ahora (dato comparativo: un hospital clínico universitario alemán tan sólo realiza unas 10 intervenciones reconstructivas de este tipo al año, debido al elevado grado de especialización que requiere esta intervención).
  • Extirpación efectiva del foco infeccioso, no “remiendos” (véase la descripción de las técnicas quirúrgicas).
  • Nuestra especialidad: disección del pene para la extirpación de las placas distales/strong> zur Entfernung distaler Plaques
  • Sin reducción del pene gracias a nuestra técnica
  • El éxito de nuestras intervenciones es superior al 90%.
  • Experiencia especial en:
    • casos complejos (incurvaciones grandes)
    • placas debajo del glande o entre los cuerpos cavernosos del pene
    • corrección de operaciones previas fracasadas según la técnica de Nesbit o Essed-Schröder

Incidencia de la enfermedad

La enfermedad de Peyronie es una afección benigna que, en la mayoría de los casos, afecta a hombres de mediana edad (entre los 40 y 60 años). No obstante, puede aparecer también en la juventud.

Esta enfermedad la padecen aproximadamente el 5% de los hombres.

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Antecedentes de la enfermedad de Peyronie

La enfermedad de Peyronie, que provoca una incurvación del pene en toda regla, es conocida en medicina desde hace mucho tiempo. Ya en 1561 se encuentran referencias a esta enfermedad en la literatura especializada. Los médicos Falopio y Vesalio se cuentan entre los pioneros que mencionaron esta enfermedad. No obstante, fue descrita más detalladamente en el año 1743 por el médico francés François de la Peyronie, cirujano de la corte del rey Luis XV, razón por la cual esta enfermedad es conocida como enfermedad de Peyronie.

Más adelante, Sir James Paget apreció la similitud que existía entre las alteraciones del tejido de la enfermedad de Peyronie y las de la contractura de Dupuytren en la mano.

En 1882 se realizó la primera intervención quirúrgica para tratar la enfermedad de Peyronie. En 1943, O.S. Lowsley retiró por primera vez la placa de esta enfermedad en su totalidad y realizó un injerto. R.M. Nesbit introdujo en 1965 su sencilla técnica de plicatura, que aunque bien es cierto que rectifica el pene, también es cierto que a veces lo acorta notablemente.

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Las alteraciones patológicas en particular

En primer lugar es necesario aclarar inmediatamente un malentendido muy extendido.

La enfermedad de Peyronie se suele identificar con una incurvación patológica del pene. Esto no es cierto, como se sabe desde hace mucho tiempo. Ya en el siglo XVI, los primeros médicos que describieron esta enfermedad no la calificaron como desviación del pene, sino como una induración. La curvatura del pene es uno de los muchos síntomas posibles de esta enfermedad, y no su único síntoma o su causa, como suele interpretarse a menudo debido al desconocimiento.

Esta apreciación es muy importante, ya que un tratamiento que se concentre únicamente en la incurvación del pene no sólo no soluciona el problema, sino que incluso podría agravarlo. Puede consultar más información a este respecto en el apartado “Opciones de tratamiento quirúrgico de la enfermedad de Peyronie”.

(Nosotros también utilizamos la expresión «incurvación patológica del pene» en algunos sitios de la página, pero sólo con el fin de que los pacientes puedan encontrarnos cuando busquen en internet).

Existen casos graves de la enfermedad de Peyronie que no presentan curvatura. En cambio presentan induraciones considerables en el pene, o bien contracciones y graves problemas de erección. La condición indispensable para el tratamiento exitoso de una enfermedad es conocer la enfermedad y reconocer los síntomas y las causas.

Es cierto que la incurvación del pene es un síntoma habitual de la enfermedad de Peyronie pero, además, también se observan a menudo graves contracciones del pene, problemas de erección manifiestos, opresión, aneurismas y otras mermas importantes que afectan al pene.

La mayoría de los pacientes sufren una importante pérdida de confianza en sí mismos debido a los efectos de esta enfermedad, lo que evidentemente repercute de manera decisiva en su vida sexual. La enfermedad de Peyronie implica siempre una presión y un sufrimiento importantes. El tema de la sexualidad y el entendimiento con la pareja desempeñan un papel muy importante en la evaluación global de la enfermedad de Peyronie.

¿Cómo se origina la enfermedad de Peyronie y qué síntomas presenta?

Aún se desconoce la causa precisa de la enfermedad de Peyronie. Hasta un 47% de los pacientes que padecen la enfermedad de Peyronie padecen enfermedades concomitantes parecidas, como la contractura de Dupuytren o fibromatosis con induración en manos y pies. En algunos casos, la enfermedad de Peyronie aparece a raíz de operaciones en la zona pélvica, en la mayoría de los casos después de la extirpación radical de la próstata.

Puesto que parece que los factores inmunológicos desempeñan un papel importante, es posible que haya una disposición genética (predisposión), aunque últimamente hay indicios más firmes que apuntan a un génesis infeccioso (¿virus del papiloma humano?).

De cualquier modo, desconocemos de momento la causa exacta.

¿Qué sucede exactamente en el pene?

El estadio temprano de la enfermedad de Peyronie se caracteriza por la aparición de una reacción inflamatoria entre la dermis (túnica albugínea; membrana que rodea los cuerpos cavernosos) y los cuerpos cavernosos, la mayoría de las veces en el dorso del pene. Esta inflamación provoca la concreción de colágenos (fibras duras) y puede provocar una transformación fibrosa en forma de placas (acreción más induración) con o sin concreción calcárea.

Se origina entonces un tumor benigno en el pene. Convengamos aquí que, en lo sucesivo, nos referiremos a este tumor benigno como placa para dejar bien claro de este modo que no se trata de ningún cáncer.

Estas alteraciones pueden tener esencialmente las siguientes consecuencias:

Posibles síntomas

1. La parte afectada de los cuerpos cavernosos no puede extenderse completamente durante la erección en la zona donde se encuentra la placa. Es decir, es más corta que el lado sano. De este modo se produce una curvatura del pene durante la erección, que puede alcanzar los 90°. Dicho de otro modo, el pene presenta una desviación. Esto no es tan extraño. Al principio de la enfermedad, cuando la erección aún es muy firme, la enorme tensión que sufre el tejido puede provocar fuertes dolores.

2. La placa presiona los vasos sanguíneos, dependiendo del tamaño que tenga. Estos vasos sanguíneos son necesarios para que la erección se produzca sin problemas. Las válvulas se ven afectadas y disminuye la firmeza de la erección.

3. Además, no es extraño que este cambio provoque un gradiente de presión durante la erección, que deberá ser superado además por el cuerpo. Se produce un problema hemodinámico que, una vez transcurrido un tiempo, puede provocar que reaparezcan o se agraven los problemas de erección.

4. En el caso de las placas que no se localizan en una parte determinada del pene, sino que lo rodean, se producen aneurismas. El pene está muy delgado y endurecido en esa parte, y el resto se extiende enormemente. Además, puede presentarse una inclinación en esta zona.

5. Cuando la placa es grande y presenta varias induraciones graves, la superficie del pene puede aparecer plagada de protuberancias. A menudo, este estado provoca en el paciente una sensación desagradable.

6. En el caso de placas grandes que afectan a una parte importante del pene, se produce una reducción importante del pene.

7. Según la longitud de la placa, puede producirse una pérdida de sensibilidad en el glande.

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Evolución de la enfermedad

También aquí es necesario aclarar un malentendido: tanto muchos urólogos como pacientes no tienen claro cómo es el estado “activo” de la enfermedad de Peyronie, mientras se puede esperar una curación espontánea (aprox. el 20%).

La triste realidad y dificultad del tratamiento con medicamentos es que usted, como paciente, no se da cuenta en absoluto del estado activo de su enfermedad. El estado “activo” es la reacción inflamatoria que se desarrolla antes de la aparición de la placa. Es decir, una vez que aparece la placa, la probabilidad de una curación espontánea es, según nuestra experiencia, nula.

Esta placa, que no es más que una sencilla cicatriz, irá modificándose con el tiempo, como sucede con cualquier cicatriz. La placa se deshidrata, como cualquier otra cicatriz, se contrae y forma tejido fibroso, como protuberancias al tacto. Este proceso no evoluciona de forma regular, sino que aparece en diferentes partes y en distintos momentos. Es decir, tanto esta placa como las alteraciones estéticas y los síntomas que provoca cambian con el tiempo. Pero esto no sucede porque la enfermedad siga “activa”, sino porque tiene lugar el proceso de envejecimiento normal de una cicatriz.

El crecimiento de la placa no cesa. Pero no continúa creciendo porque la enfermedad aún persiste, sino que crece de manera totalmente mecánica. En la zona que se encuentra entre el tejido duro de la placa y el tejido elástico de los cuerpos cavernosos se produce una fuerza transversal con cada erección y durante la relación sexual. Se producen una y otra vez pequeñas lesiones en la periferia de la placa o en la placa misma, que vuelven a curar mediante cicatrización. La placa crece así poco a poco, con el tiempo, como si pusiéramos ladrillo sobre ladrillo en un muro. Según la evolución, estos procesos de envejecimiento pueden ocasionar incluso que se modifique el sentido de la curvatura.

Como la enfermedad de Peyronie no es una enfermedad maligna que pueda ocasionar directamente la muerte, debe considerarse desde un punto de vista científico-médico y no como una enfermedad que sea absolutamente necesario tratar.

Si el paciente decide que no desea someterse a tratamiento, está en su perfecto derecho. No obstante, una entrevista informativa completa y como es debido exige que expliquemos al paciente detalladamente cuáles son las consecuencias.

Sería un error grave creer que la enfermedad de Peyronie se quedará en el mismo estadio y con los mismos síntomas que presentaba en el momento en que el paciente decidió rechazar el tratamiento. Y sería aún más grave llegar a la errónea conclusión de que las expectativas de la terapia seguirían siendo buenas aunque uno retrase el tratamiento. Los hechos a este respecto son:

  • 1. La placa de la enfermedad de Peyronie crece durante toda la vida, debido al esfuerzo. La incurvación, el estrangulamiento y la reducción aumentan, la capacidad de erección empeora, aparece una fuga venosa y, en cualquier momento, el resultado es la impotencia.
  • 2. Por lo general pasan muchos años hasta que se alcanza esta evolución tan dramática de los síntomas pero, desgraciadamente, no siempre es así. Dependiendo de la longitud y el tamaño de la placa original, la impotencia puede presentarse también en pocos meses o incluso en pocas semanas. Por desgracia, ningún médico puede predecirlo.
  • 3. Cuanto más grande sea la placa, más difícil será extirparla, ya que cada vez se verán afectadas más estructuras. Aumentan el riesgo y los costes de la operación.
  • 4. Cuanto más grande sea la placa, más limitará la función normal del pene. Si el paciente tiene la placa desde hace mucho tiempo, tampoco será posible recuperar completamente la función y la longitud mediante una terapia profesional.

La triste realidad es que algunos pacientes mal informados creen que la terapia de su enfermedad puede esperar y, de este modo, pierden la oportunidad de que el tratamiento sea exitoso.

Deben explicarse claramente las consecuencias que tiene no tratar la enfermedad de Peyronie, aun cuando el mensaje sea drástico, ya que las consecuencias son importantes.

En Europa, el 90% de las relaciones sexuales tienen lugar dentro de una relación de pareja. Esto significa que las relaciones sexuales dentro de la pareja desempeñan un papel importante. Si la función del pene se ve mermada en gran parte o completamente durante meses y años, una situación así suele sobrecargar notablemente la relación de pareja, incluso aunque ésta funcione bien y mantenga la relación desde hace años. A esto se añade la importante pérdida de autoestima del paciente transcurrido un tiempo.

No queremos presionar a ningún paciente para que se someta a tratamiento, pero es nuestro deber como médicos informarles de que no tratar o tratar demasiado tarde un defecto grave en un órgano sexual primario (en este caso el pene) puede tener en general graves consecuencias que el paciente afectado no puede ni imaginarse de antemano.

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Opciones de tratamiento no quirúrgico de la enfermedad de Peyronie

Lo cierto es que la medicina, hasta ahora, no puede ofrecer un tratamiento no quirúrgico que pueda eliminar la placa o al menos aliviar los síntomas de manera considerable.

Probablemente esto le sorprenda. Probablemente usted también es uno de los muchos pacientes cuyo urólogo o médico de familia le receta medicamentos para el «tratamiento” de la enfermedad de Peyronie, tales como Potaba, Tamoxifén, colchicina, vitamina E o cualquier otro remedio milagroso. Es muy lamentable y demuestra la gran influencia de la industria farmacéutica.

No queremos aburrirle aquí contándole nuestra opinión sobre los medicamentos mencionados, preferimos citar un extracto de un curso de perfeccionamiento certificado que se publicó el 14 de enero de 2006 en la revista alemana especializada “Der Urologe” (el urólogo), en la editorial Springer.

En esta revista se decía lo siguiente sobre los métodos de tratamiento no quirúrgico de la enfermedad de Peyronie:

1. Paraaminobenzoato de potasio (Potaba): «no se apreciaba ningún efecto digno de mención»

2. Vitamina E: «no está demostrado científicamente que el tratamiento de la enfermedad de Peyronie con vitamina E sea eficaz»

3. Tamoxifén: «su uso para la enfermedad de Peyronie no es eficaz»

4. Colchicina: «el uso de colchicina para la enfermedad de Peyronie no es eficaz»

5. Verapamilo: «no se ha demostrado que tenga ningún efecto en el tratamiento de la enfermedad de Peyronie»

Sobre la terapia con onda de choque : “No se puede recomendar”.

Sobre la radioterapia: «esta terapia no parece eficaz en el tratamiento de la enfermedad de Peyronie»

Es terrible que pese a estos resultados y pese al hecho de que fueron publicados ya en el año 2006 – encima en una revista especializada en Urología – sólo parezca interesarles a pocos urólogos y médicos de familia. Casi todos los pacientes que se dirigen a nosotros nos siguen diciendo que su médico les ha recetado o bien Potaba o bien vitamina E, sin ningún efecto apreciable. Algunos de ellos sufrieron importantes efectos secundarios durante el tratamiento.

Estimados colegas, llegados a este punto, apelamos urgentemente a lo siguiente: por favor, cambien esta actitud. No conduce a nada. Lo único que se consigue es que el paciente después se enfade.

Por favor, disculpen nuestra sinceridad llegados a este punto.

El desempeño de la Urología en Alemania es muy conservador en cuanto al tratamiento de enfermedades del pene se refiere. Muchos pacientes nos cuentan que tuvieron la sensación de que a su urólogo le era desagradable hablar sobre esta enfermedad, no contestaba a las preguntas detalladamente y no parecía querer escucharlo. El hecho es que parece que esto no ha cambiado. El tema del cambio estético del pene y los problemas de erección debido a enfermedades del pene siguen siendo igualmente tabú.

También socialmente. Ni siquiera se habla de ello con los amigos más cercanos. Es significativo que en el sistema alemán de facturación sanitaria se olvidó, en su día, incluir la enfermedad de Peyronie.

La deutsche Ärzteblatt (gaceta médica alemana) publicó en consecuencia un artículo en febrero de 2007 con el título “Enfermedad de Peyronie – una enfermedad silenciada”. Igualmente malo suele ser también el tratamiento.

Nos enfada que debido al mal conocimiento o incluso a la carencia de éste, se haga tomar medicamentos ineficaces a los pacientes y se les haga perder un tiempo precioso. Vea a este respecto el apartado anterior “Evolución de la enfermedad”.

También nos enfada tener que disculparnos ante muchos pacientes, aún sin tener nada que ver con ello, porque el urólogo de su zona sabe muy poco sobre la enfermedad de Peyronie.

Estimados pacientes, háganle esta pregunta al urólogo de su zona que lleve su tratamiento. Nosotros estamos especializados desde hace años en el tratamiento de la enfermedad de Peyronie y sabemos perfectamente cómo tratarla.

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Opciones de tratamiento quirúrgico de la enfermedad de Peyronie y nuestra técnica

Por favor, lea primero, si aún no lo ha hecho, el apartado “Las alteraciones patológicas en particular”, de lo contrario, es posible que no entienda del todo las siguientes explicaciones. Le rogamos que nos disculpe lo directos que somos al expresarnos y la polémica que presentamos, pero es necesario que así sea llegados a este punto.

Básicamente existen cuatro técnicas quirúrgicas diferentes para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie. Nosotros rechazamos tres de ellas, puesto que, en nuestra opinión, no son beneficiosas para el paciente. No obstante, se las describiremos a continuación, ya que consideramos que esto forma parte de una explicación seria.

Primero hay que hacer constar que el enunciado que hemos tomado prestado anteriormente de la Urología y la afirmación de que existen cuatro técnicas quirúrgicas de la enfermedad de Peyronie son fundamentalmente erróneos: las técnicas uno a tres no se dirigen a corregir la placa de la enfermedad de Peyronie, sino que se ocupan únicamente de uno solo de los síntomas: la incurvación. El resto de los síntomas se dejan tal y como están.

Esto afecta especialmente a las operaciones de plicatura según la técnica de Nesbit o Essed-Schröder, que son las que se ofrecen como “tratamientos estándar” en Alemania.

La técnica que nosotros aplicamos es la número cuatro.

En detalle:

1ª técnica: técnicas de plicatura según Nesbit o Essed-Schröder

Como ya le hemos contado en el apartado “Las alteraciones patológicas en particular”, la incurvación del pene es uno de los varios síntomas de la enfermedad de Peyronie.

El médico americano Nesbit desarrolló en los años 60 del siglo pasado una técnica de plicatura para corregir la incurvación del pene, probablemente porque los amplios procesos terapéuticos existentes entonces le parecieron demasiado complicados. Esta técnica satisface debido a la sencillez de su aplicación y a su coste extremadamente bajo y, al mismo tiempo, al menos en Alemania, es muy apreciada por la excelente posibilidad de facturación y, hoy en día, representa por desgracia el tratamiento estándar que es aplicado por casi todos los cirujanos.

Aunque parezca banal e incomprensible, lo triste y cierto es que para rectificar el pene con esta técnica no se elimina la placa ni se alarga de nuevo el pene, sino que se inserta una segunda placa artificial, denominada sutura de plicatura, en el lado sano del pene para acortar ambos lados de manera simétrica y rectificar así el pene. Es decir, se sustituye el síntoma “curvatura” por el síntoma “reducción”, con la curiosa idea de que esta reducción satisface más al paciente que la curvatura. Dependiendo de la gravedad de la curvatura original, puede ocasionarse una reducción de hasta ocho centímetros con el pene en erección. Al menos a los pacientes que se han dirigido a nosotros no les ha gustado más esta reducción que la incurvación. Por ese motivo desean que nosotros corrijamos los resultados de la operación realizada anteriormente con la técnica de Nesbit.

Al final, la mayoría de las veces el paciente debe permanecer en el hospital de cinco a siete días para que los médicos puedan medicarle y asegurarse, en la medida de lo posible, de que la sutura no se desgarre durante la primera fase de curación, cuando se produzcan las primeras erecciones.

Como la placa no se extirpa, puede seguir creciendo y causar otra incurvación pasado un tiempo.

Además puede suceder que el cirujano – este tipo de operación también puede realizarla un médico residente, ya que no se requiere un especialista – haya insertado una placa artificial demasiado grande, lo que implica una incurvación o una reducción del otro lado. También pueden producirse dolores (en la literatura especializada se habla de hasta un 48%) en la sutura de plicatura durante la erección. Algunos pacientes que se han dirigido a nosotros han sido operados hasta cuatro veces con la técnica de Nesbit. El pene de estos pacientes ya no puede identificarse como tal.

Lo que no nos convence de esta técnica, además de la reducción del pene, es que el verdadero foco infeccioso, la placa, se deje completamente y que como “tratamiento” se dañe el tejido sano. Precisamente en medicina avanzada se debería pensar y actuar en el sentido opuesto.

Podríamos escribir libros enteros sobre nuestra disconformidad con esta técnica quirúrgica, pero no queremos aburrirle y resumimos todo en pocas palabras: no entendemos cómo, hoy en día, aún hay pacientes que se someten a esta tortura.

Nos alegraríamos mucho si se prescindiese de esta técnica de una vez por todas.

2ª técnica: cortes de separación de la placa/incisión con cobertura final del defecto (cobertura del defecto con injerto de safena) o cobertura del defecto con material sintético.

Esta técnica también se concentra exclusivamente en la corrección de la incurvación.

En esta técnica, o se secciona la placa, se deja que el pene se extienda y se cubre el defecto (la incisión) con un trasplante de injerto de (vena) safena o con un “parche” (la mayoría de las veces fascia), o se hace una incisión en la túnica a algo de distancia de la placa.

Esta técnica es principalmente más sencilla que nuestra eliminación del foco de la enfermedad (placas) y por ello se oferta en más clínicas.

El inconveniente: a pesar de que cada vez con más frecuencia –para no perder al paciente– se afirma que, por un lado, esta técnica sería mejor que un acortamiento mediante la técnica de Nesbit y que, por otro, esta incisión (es decir, únicamente un corte) sería igual de efectiva que una escisión (una eliminación), ¡no lo es en absoluto!

¡Aunque en esta técnica también se realiza un trasplante y una incisión cerca de la placa, es técnica NO es idéntica a la nuestra o no se puede comparar con nuestros resultados, ya que mediante nuestra técnica se elimina el foco de la enfermedad y no se corta simplemente como en este caso!

Cuando se deja el foco de la enfermedad (como es el caso de las técnicas de acortamiento o de la incisión), también de manera parcial, puede volver a crecer. La encorvadura no es el problema (ya que casi siempre se puede solucionar), sino el trastorno irreparable en la erección, provocado con frecuencia por la enfermedad (la placa).

El problema de esta enfermedad es que el trastorno en la erección puede no mostrarse durante un largo tiempo, aunque sí esté presente. Esto se debe a que el pene, debido a la induración, encoge en volumen (se acorta, se vuelve más delgado y se curva), simplificando y siendo suficiente así una cantidad mucho menor de sangre para la erección.
Si este tuviera un tamaño normal, colgaría casi flácido desde hace tiempo.

Tal y como la famosa Fundación Rudolf (Rudolfstiftung) de Viena pudo demostrar, las supuestas perspectivas de éxito tan buenas de esta técnica de incisión están enormemente «maquilladas». Cuando se observa a los pacientes durante un largo periodo de tiempo, es decir, que se evalúan solo cuando la placa que se ha dejado ha podido seguir creciendo, se muestra una imagen bastante diferente:

¡En lugar del supuesto 3 % de problemas en la erección son en realidad un 39,5 %!

¡En lugar del supuesto 0 % de acortamiento de pene, el pene encogió en un 65,8 % de los pacientes!

¡En lugar del 3 % de reducción de la sensibilidad en el pene en realidad ocurre en un 31,5 % de los pacientes!

(Puede obtener más información en la página principal de la Asociación Europea de Urología (European Association of Urology, EAU))

Sin embargo, ¿por qué se le oferta esta técnica al paciente y no se le envía directamente a nosotros? Para responder a esta pregunta deseamos citar al catedrático y doctor Böhm de la clínica Vivantes, quien escribió advirtiendo sobre el tema de aseguramiento de la calidad en la revista especializada para médicos «Chirurgische Allgemeine» en el número 4/2009 (dirigida a los compañeros sanitarios):

«¿Con qué frecuencia enviamos a un paciente a otro lugar porque un compañero lo puede hacer mejor? Con seguridad, en muy pocas ocasiones. ¿Por qué? Porque preferimos ofertar el otro procedimiento para conservar al cliente, incluso cuando no lo dominamos a la perfección».

3ª técnica: incorporación de una prótesis de pene (la mayoría hidráulicas)

Con esta técnica se intenta disminuir las consecuencias de la placa implantando una prótesis en el pene, con el fin de que el tejido alcance un tamaño máximo desde dentro.

Esta técnica es definitiva e irreversible; el tejido propio de los cuerpos cavernosos se destroza mediante la implantación de la prótesis. La bomba sustituye a la erección normal.

La incorporación de tal prótesis es, desde un punto de vista profesional, el último recurso, es decir, cuando se padece la enfermedad de Peyronie y además una disfunción eréctil grave que ya no se puede tratar con medicamentos.

Hay que rechazar tajantemente la incorporación de una prótesis para el mero tratamiento de la enfermedad de Peyronie, si el paciente no padece al mismo tiempo una disfunción eréctil grave.

4ª técnica: la extirpación de la placa con reconstrucción final

Este es el método quirúrgico que nosotros aplicamos para el tratamiento efectivo de la enfermedad de Peyronie.

Se realiza una incisión por debajo del pene y se aparta la piel hacia el vientre (la piel no está arraigada, de lo contrario, no sería posible mantener relaciones sexuales) quedando una cicatriz que apenas se ve.

Después se deja la estructura del pene al descubierto mediante microcirugía y se hacen visibles los cuerpos cavernosos. De este modo es posible ver completamente los cuerpos cavernosos a fin de detectar todas las placas que pudiera haber, y al mismo tiempo se protegen óptimamente las partes más importantes de la estructura peneana.

Esta técnica, en la que se separa el pene en cada una de sus partes para realizar una operación más cuidadosa, se llama disección del pene y es un requisito para el tratamiento moderno de la enfermedad de Peyronie, especialmente para la escisión de placas que llegan hasta debajo del glande.

La técnica de disección fue desarrollada por el Dr. Konstantinos Konstantinidis, antiguo miembro de UGRS, y por el catedrático. Perovic, antiguo miembro de UGRS que, desgraciadamente, ya ha fallecido. El catedrático Perovic también realizó varias publicaciones sobre este tema.

Nosotros extirpamos la placa y sus prolongaciones cicatrizadas en una intervención microquirúrgica, y devolvemos el pene de este modo al estado en el que se encontraba antes de la aparición de la enfermedad.

Finalmente reconstruimos las partes dañadas de los cuerpos cavernosos con material no sintético (la mayoría de las veces con membranas de colágeno). Luego este material no sintético se degrada.

Antes, hasta entrados los años 90, se utilizaba también tejidos del propio cuerpo como, por ejemplo, pared venosa o mucosa bucal. No obstante, el tejido del propio cuerpo presenta varias desventajas. Primero, debe tomarse de alguna parte del cuerpo, es decir, hay que operar en una segunda zona, con el correspondiente riesgo. En segundo lugar, limita las opciones – en el caso de placas grandes se necesitaría mucho tejido, el cual no se puede extraer sin apenas riesgo. En tercer lugar, el tejido del propio cuerpo representa un problema en general; y es que debe adaptarse un tejido diferenciado, es decir, completamente desarrollado, sobre un tejido igualmente desarrollado, el del pene. Alrededor del tejido se forma una cicatriz debido a la inserción. Un paciente que padece la enfermedad de Peyronie ya tiene bastantes problemas con la formación de cicatrices y, por lo tanto, la aplicación de una técnica así no es, hoy por hoy, una de las mejores ideas.

Por eso, nosotros utilizamos membranas de colágeno desde hace más de 10 años. El colágeno es una fibra esencial de nuestro cuerpo. El cuerpo la utiliza para la formación de estructuras; de forma parecida a como se coloca un ladrillo al construir una casa. El cuerpo transforma este colágeno completamente, sin dejar cicatrices, en tejido del propio cuerpo.

La tendencia del paciente de la enfermedad de Peyronie a crear el nuevo tejido con poca elasticidad se contrarresta con la fisioterapia adecuada, que debe realizarse unos minutos al día durante dos meses.

Según nuestra experiencia, este procedimiento representa la única opción terapéutica que tiene sentido en la mayoría de los casos.

En el pene no se forman cicatrices visibles por fuera. En el caso de los hombres circuncisos, la cicatriz se encuentra en la misma posición que la de la circuncisión, es decir, no se nota.

Sólo en raras ocasiones es necesario circuncidar durante la operación, y esto sucede en realidad únicamente cuando el prepucio se ha visto afectado por la enfermedad, o se aprecia una fimosis que pueda perjudicar el resultado de la operación. No consideramos adecuada la circuncisión como norma general. Cuando la operación la realiza un cirujano con experiencia, manteniendo el prepucio no se produce ni infección ni parafimosis.

Debido a la especial complejidad de esta técnica, sólo pocas clínicas europeas pueden ofrecerla con la dosis necesaria de experiencia y resultados satisfactorios.

Sin embargo, esta técnica no es nueva; se conoce desde hace más de 20 años.

Si lo desea, puede concertar con nosotros una entrevista no vinculante, en la que le informaremos más detalladamente y le asesoraremos sobre las opciones existentes para su caso en particular.

Nos alegra que la mayoría de los pacientes hayan entendido las ventajas que les ofrece nuestro tratamiento. Desde 2006 se ha triplicado el número de nuestros pacientes.

Ahora nos gustaría contestar a dos preguntas que los pacientes nos formulan frecuentemente y con razón.

Muchos pacientes nos preguntan lo siguiente:

«¿Por qué sigue habiendo pacientes que se operan con las técnicas de plicatura (por ejemplo, la de Nesbit) en otras clínicas, si esto significa siempre una reducción del pene?»

«¿Por qué no aplican más cirujanos su técnica quirúrgica o por qué no le mandan los pacientes a usted?»

Respuesta a la primera pregunta:

Permítanos contestar con un hecho real. Uno de nuestros pacientes, que se operó en una conocida clínica universitaria mediante la técnica de Nesbit y después tuvo que dejar que nosotros corrigiésemos el resultado de la primera operación, denunció a su médico porque éste no le había dicho que su pene se reduciría cinco centímetros debido a la operación. El juicio se celebró en Heidelberg. El juez preguntó a la médica residente participante en la operación que cómo se informaba a los pacientes en esa clínica universitaria sobre la pérdida de longitud del pene. La médica explicó sin pudor que, durante la entrevista, se informaba al paciente de que perdería cerca de 1,5 cm. Citamos… “si dijéramos más, nadie querría operarse…”.

Esta declaración es clara y alarmante al mismo tiempo. Se miente a los pacientes sólo para poder operarles y poder ganar dinero con ellos. De hecho, nos es difícil imaginar que haya pacientes que se decidan de forma voluntaria por una reducción de pene de hasta ocho centímetros. Según lo que nos cuentan nuestros pacientes, partimos del supuesto de que a menudo no se dice la verdad en lo que se refiere a las operaciones de plicatura.

Respuesta a la segunda pregunta:

También en este caso contestaremos con un hecho real. El Dr. Böhm, catedrático de Medicina de la Clínica Vivantes de Berlín, escribió sobre este tema en el número 4/2009 de la revista alemana especializada en cirugía «Chirurgische Allgemeine», dirigiéndose a los colegas médicos:

Cuántas veces sucede que mandamos a un paciente a otro sitio porque allí hay un colega que lo sabe hacer mejor. Seguro que muy pocas. ¿Por qué? Porque preferimos ofrecer nosotros mismos el otro tratamiento para mantener al cliente – incluso aunque no sepamos hacerlo tan bien.“

Le agradecemos mucho estas sinceras palabras. No hay nada que añadir.

Es absolutamente cierto que un servicio de Urología normal simplemente no puede ofrecer nuestra técnica de reconstrucción. Tienen muy pocos casos de la enfermedad de Peyronie, de modo que, desde un punto de vista económico, no sería posible ni razonable contratar a un especialista experto sólo para estos casos.

El Dr. Böhm ya ha explicado con claridad la razón por la cual, desgraciadamente, se prefiere hacer una «chapuza» uno mismo en vez de mandar al paciente a un centro especializado que cuente con médicos expertos. Triste, pero cierto.

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¿Por qué debería operarse aquí?

Para que su pene NO tenga esta apariencia tras la operación:

Complicaciones después de la cirugía en el pene

Este paciente fue operado personalmente por un médico jefe en un hospital universitario. Debido a las complicaciones, el pene tuvo que amputarse casi por completo.

Tras una larga reflexión, hemos decidido mostrar esta foto y no otra. Existen varios pacientes de este tipo que se han dirigido posteriormente a nosotros en busca de ayuda.

Por desgracia, una de las frases que más escuchamos de parte de nuestros pacientes es «¡Si hubiera venido aquí antes!».

Esta declaración es doblemente cierta ya que, por un lado, deseamos evitar lo máximo posible dichos desarrollos y, por otro, no nos es posible obtener tan buenos resultados con un paciente mal operado previamente que si realizáramos la operación desde el principio.
Cuando el pene tiene que amputarse parcialmente, este no se puede recuperar.

Tres datos más sobre nosotros:

  1. Datos científicos sobre la pregunta «¿Por qué con nosotros?»
  2. El sentido común: «¿Por qué acudir a nosotros?»
  3. Otras ventajas que ofrecemos

1. Datos científicos sobre la pregunta «¿Por qué con nosotros?»

  • Poseemos la mayor experiencia quirúrgica en Europa.
  • Las directrices europeas describen nuestro procedimiento como la técnica «preferente» (véanse las directrices en el apartado «Posibilidades de tratamiento quirúrgico» del menú).
  • Finalmente, el tribunal alemán superior de seguridad social ha fijado en otro caso 50 operaciones al año como calidad MÍNIMA necesaria en intervenciones altamente especializadas (n.° de expediente: B 3 KR 10/12 R). ¡Si este número fuera obligatorio —el cual, por desgracia, (todavía) no afecta a la curvatura del pene—, el 95 % de los hospitales no debería operar a pacientes con esta enfermedad!


Tal y como podrá reconocer de esta sentencia, existe un motivo por el cual insistimos en nuestra experiencia y advertimos una y otra vez de ponerse en manos sin experiencia. Según una encuesta interna a un fabricante de injertos, hemos descubierto que NO EXISTE NINGÚN hospital universitario que realice más de 10 operaciones de nuestro tipo al año; y menos aún un hospital general.
El título de un médico (por ejemplo, catedrático) o su puesto (por ejemplo, médico jefe del departamento de urología) no dice absolutamente nada sobre su cualificación en una operación determinada. También podría llevar el título en cuestión sin haber realizado la operación ni una sola vez. Es una lástima que se siga mintiendo sobre supuestas capacidades y sobre el número de casos.

Sin embargo, si observa un poco en Internet y en publicaciones, podrá constatar que, «de repente», existen cada vez más páginas web, agrupaciones de médicos, páginas de información supuestamente imparciales, artículos pseudocientíficos, etc. cuyo tema principal es la induración plástica del pene. «De repente», algunas páginas web de médicos y clínicas describen nuestra técnica quirúrgica, aún cuando allí no se lleve a cabo.

2. El sentido común: «¿Por qué acudir a nosotros?»

Escoger al médico y al tratamiento adecuados sigue siendo una de las tareas más difíciles de los pacientes. Cuando uno acude a cuatro médicos obtiene, por regla general, cuatro opiniones diferentes, las cuales se presentan de manera que parecen totalmente lógicas, ya que cada médico desea venderle el método que él aplica.
Por eso, tras dichas consultas, el paciente suele estar igual que al principio.

Por suerte existen enfermedades cuya estructura es muy fácil de entender y no se necesita ser médico para entenderlas, sino que el sentido común es totalmente suficiente y eficaz. La induración plástica del pene es esto:

En esta enfermedad se encuentra un foco de enfermedad en el pene, denominado placa, la cual es responsable de los diferentes síntomas (encorvadura, induración, acortamiento, disfunción eréctil, etc.). Por lógica, es de sentido común que el único tratamiento útil de esta enfermedad es eliminar el foco de la enfermedad y no dejarlo tal cual a través de técnicas de plicatura (Nesbit) o incisiones y tratar cualquier otra zona del pene con la esperanza de que así mejore.
Esto equivaldría a, por ejemplo, tratar la pierna izquierda de una persona que cojea de la pierna derecha para que pueda cojear de manera equilibrada, en lugar de curar su pierna derecha.

Los hospitales, departamentos especializados y médicos que se molestan porque realizamos un trabajo mejor dicen a sus pacientes con mucha frecuencia que utilizamos esta técnica solo para ganar más dinero. En realidad es justo lo contrario.
Somos un centro especializado en la terapia quirúrgica. Por supuesto también podríamos realizar las mucho más sencillas técnicas de plicatura o de incisión. Y ya que estas son mucho más fáciles, también serían más económicas de realizar, además de con menos tiempo, menos personal y una mucho menor especialización del personal. También podríamos realizar estas fáciles técnicas en salas de operación más sencillas de un hospital público y, así, no tendríamos que servirnos de una clínica privada adicional.
Así, ganaríamos mucho más si lleváramos a cabo la técnica fácil. Y los pacientes seguirían acudiendo a nosotros simplemente por nuestra experiencia extremadamente alta.

Por eso, en realidad, llevamos a cabo una técnica altamente compleja, con la cual ganamos menos que con técnicas más fáciles. Y el único motivo de ello es que la eliminación del foco de la enfermedad que llevamos a cabo es mucho más útil y obtiene muchos mejores resultados para los pacientes, ya que se trata de un tratamiento real de la enfermedad.

Como médicos deseamos tratar a los enfermos debidamente y no intentar «repararlos» de alguna manera.

3. Otras ventajas que ofrecemos

  1. Con nosotros no solo opera un médico jefe cualquiera, sino uno de los mejores especialistas en este tratamiento en Europa y siempre personalmente. ¡Un requisito para un resultado perfecto!
    En los hospitales públicos también operan médicos asistentes no especializados y pobremente formados. ¡Y, a menudo, el médico jefe ni siquiera opera a los pacientes privados!
  2. Junto con nuestros mejores especialistas opera un equipo altamente capacitado.
  3. De la anestesia se ocupan anestesistas excelentemente cualificados. Esta es especialmente suave y agradable para los pacientes.
  4. Solo se usa el mejor y más moderno material.
  5. Se buscan los implantes y el material de sustitución más adecuados especialmente para los pacientes y no se encuentran sometidos a ningún tipo de restricción por parte de la administración de la clínica o del seguro de salud.
  6. Solo operamos en clínicas de alta calidad y totalmente privadas, lo que tiene ventajas decisivas para los pacientes:
  • Salas de operación especialmente equipadas con una excelente higiene. NUNCA se han producido infecciones con bacterias altamente peligrosas en nuestras salas. Dichas infecciones están a la orden del día en los hospitales públicos. Según datos oficiales mueren, como consecuencia de dichas infecciones, unos 30.000 pacientes al año en dichos hospitales, además de muchos casos que no se llegan a conocer.
  • Un enorme personal en la sala de operaciones, tanto para la cirugía como para la higiene.
  • Una inmensa cantidad de personal sanitario y enfermeros en la unidad, para atender siempre a nuestros pacientes de la mejor manera.
  • Nunca se hace nada con prisas y no existe ningún tipo de tiempo fijado.
    En ocasiones, en los hospitales públicos reina tal ajetreo de este tipo que incluso se ha llegado, por ejemplo, a extirpar por equivocación la parte sana de un pulmón de un paciente con cáncer en lugar de la parte con cáncer, llegando a fallecer este posteriormente. Incluso en los hospitales universitarios reinan en parte condiciones insoportables.
    Nosotros le ahorramos a nuestros pacientes cosas de este tipo.
  • Y mucho más.

Así, ofrecemos una asistencia médica óptima orientada únicamente al bienestar del paciente.

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Opiniones de pacientes

En general consideramos la publicación de opiniones de pacientes en páginas web o foros como algo problemático, dado que usted, como paciente, no tiene la posibilidad de comprobar si se tratan de opiniones auténticas o no. Este es el motivo por el que no hemos publicado nada al respecto durante muchos años.

Sin embargo, las peticiones de los lectores han ido aumentando considerablemente desde 2010, de manera que pasamos a publicar tres extractos de cartas de pacientes que nos han autorizado previamente a publicarlas:

„Desde que tengo uso de razón, no recuerdo haber tenido nunca el pene recto, por lo que siempre he tenido problemas en mis relaciones sexuales y me he sentido agobiado de forma considerable en mis relaciones. No todas las posiciones habituales eran posibles. Una vida sexual plena era imposible. Los urólogos a los que acudí no podían o no querían ayudarme. Me decían tantas veces, demasiadas, «tiene usted que resignarse». En mi búsqueda por internet di con ustedes y concerté una cita para una exploración. Ustedes diagnosticaron mi incurvación congénita del pene, a la que se había añadido, además, la enfermedad de Peyronie debido a todos los años de sobrecarga. Acto seguido, como bien sabe, fui operado por usted el (eliminado por motivos de protección de datos) y ahora tengo un pene recto. Quiero expresar de nuevo mi más profundo agradecimiento por ello.“

„De pronto, de un día para otro, apareció la placa. Es increíble la velocidad con la que se desarrolló. En un ataque de pánico, concerté inmediatamente una cita con el urólogo en Ulm. Tenía un miedo atroz de que fuera cáncer. El médico diagnosticó la enfermedad de Peyronie y me prescribió vitamina E y Potaba. Seguí el tratamiento durante un año con interrupciones, la deformación, sin embargo, no parecía querer desaparecer. Mi urólogo propuso como última posibilidad una operación en la que se aplicaría una plicatura en el pene. Si no recuerdo mal se trataba de la técnica de Nesbit. Pero ya me avisó de entrada de que mi pene se reduciría de tamaño. Agradezco su sinceridad porque, como yo no quería eso, busqué en internet y encontré su centro. Por tanto, él fue el desencadenante indirecto de que yo acudiera a usted. Yo estaba entusiasmado desde el principio con su técnica quirúrgica, que es muy lógica. Estoy muy satisfecho con el resultado, y le estoy muy agradecido. Usted ha mantenido su palabra de rectificar mi pene sin reducir su longitud.“

„Jamás en la vida había oído hablar de una incurvación patológica del pene antes de mi enfermedad. Es más, hubiera dicho que era una broma de mal gusto hasta que yo mismo padecí una curvatura de 90º hacia arriba en el pene. Mi urólogo ya me dijo en la primera exploración que no podía esperar ninguna mejora sin operación, y me dijo que me dirigiera directamente a la clínica UGRS. A su entender, la técnica de ustedes era la única sin acortamiento de pene. En su consulta me dijeron también, que con las técnicas de plicatura no sólo se reduce el pene, sino que además tampoco se extirpa el foco de la enfermedad. Entonces, no entiendo por qué aún hay médicos que continúan aplicando dichas técnicas. Pero da igual, a mí me ha operado el Dr. Konstantinos Konstantinidis y estoy muy satisfecho. Ya ha transcurrido más de un año desde la operación y el resultado es muy bueno.“

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Costes

En nuestro centro en Palma de Mallorca, España

En el precio se encuentra incluido (NO habrá ningún tipo de gasto adicional):

  • Tratamiento al 100 % por parte del médico jefe
  • Asistentes del médico jefe
  • Personal altamente especializado
  • Quirófano limpiado de manera especial
  • Material y medicamentos
  • Servicios de la clínica
  • Anestesista jefe
  • Agradable anestesia endotraqueal
  • Cuidador anestésico
  • Material y medicamentos
  • Servicios de la clínica
  • Personal sanitario en el departamento quirúrgico y en la unidad
  • Doble ocupación de plazas de personal
  • Personal especial del UGRS
  • Servicios de la clínica
  • Material y medicamentos para el tratamiento posterior
  • Formación del paciente sobre la atención posoperatoria
  • Otros Servicios

Gastos totales aproximados: de 13.000,- a aprox. 16.000,- EUR, dependiendo de la gravedad del caso.

Los casos con una gravedad media ascienden a aprox. 14.500,- EUR.

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Additional information

Preparation for an operation

Around 3 weeks prior to your appointment you will receive an unmarked envelope by post containing your confirmation documents.

  • Once you have confirmed your appointment with us, please refrain from smoking and drinking alcohol for 14 days prior to the operation. This is not a general statement but rather has a decisive effect on your results. Smoking significantly worsens the healing process for wounds by constricting the blood-vessel walls, while alcohol has a negative effect on the body’s metabolism.
  • 10 days before the operation you must cease taking any aspirin, ASS or other blood-thinning medications. These medications increase the risk of bruising (haematomas) and unpleasant swelling occurring.
  • You will have a detailed consultation with one of our doctors, during which there will be ample time for all of your questions to be answered. However, you should also definitely read our description of the operation beforehand in preparation.
  • You must refrain from drinking or eating anything for 6 hours before your surgery on the day of your appointment. This also applies for procedures using local anaesthesia.
  • You will then be prepared for the operation, which includes receiving an mild tranquillizer and painkiller in advance.
  • The operation itself is performed in a relaxed environment. There is no need to feel anxious, as you will not feel any pain, while the carefully selected medication you are given will ensure you will rapidly recover after the operation with no lingering unpleasant memories of it.
  • Normally you may return home after around 1-2 hours (following ambulatory surgeries). However, because you are not permitted to drive a car for the next several hours due to the medication you have received and because many of our patients arrive from quite a distance, we would advise you to spend the night in a nearby hotel (which would be cheaper than staying in the clinic)..
  • You absolutely must bring another person with you for ambulatory surgeries.

Garantía de tratamiento

For your own security and in full confidence of the outstanding results and quality we provide, as of 1 July 2008 all of our patients are protected by our treatment guarantee.

Any unplanned treatments and surgeries that may prove necessary will be performed by us at our location free of charge. This guarantee is valid for a period of one year after the final operation we performed.

(There is a restriction on this in Germany: As it is illegal in Germany to perform medical services at absolutely no cost, we are legally required to still charge you a minimal fee. It will approximately correspond to the actual costs for materials and medications.)

Additional benefits generally available to our patients:

  • Our surgeries are performed exclusively by highly qualified specialist surgeons with many years experience, all of whom had their qualifications scrutinised in detail before being appointed/selected.
  • A detailed consultation on the options, limitations and risks involved will take place in the pre-operative discussion.
  • The treatments are naturally carried out using the most technically advanced equipment.
  • The members of the medical staff in the operating theatre and for post-op care are highly qualified.
  • We use modern, gentle anaesthesia procedures.
  • The materials and medications used are of the highest quality.

All patients who have their initial surgery performed by us are welcome to obtain post-op examinations and advice from us at any one of our centres free of charge. This offer is valid for a period of one year after the final operation we performed.

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Procedure & contact

Ponga su caso tranquilamente en manos de nuestro personal de secretaría. Ellos tienen experiencia, están instruidos y dispondrán y organizarán su asistencia y demás asuntos perfectamente. Usted no tendrá que preocuparse de nada más que de ponerse en contacto con nosotros.

Con mucho gusto, nuestro personal concertará una cita con usted para llevar a cabo una entrevista personal con exploración médica. Estas entrevistas previas no son vinculantes y las realizan fundamentalmente los especialistas competentes en su caso. Nosotros le ofrecemos, desde el principio, un asesoramiento y tratamiento médico sumamente competente.

Su consultor

Imagen de D. Antonio Érchiga

El Sr. D. Antonio Érchiga se complacerá en atender su consulta:

Puedes contactarnos
De lunes a viernes
10:00 a 16:00 h

+34 914 140 412

officees@german-center-urology.com

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Tenga en cuenta que recibimos un gran número de consultas debido a la calidad de nuestro trabajo, por lo que lamentablemente no se pueden evitar los largos tiempos de espera para las citas.

Al enviar su solicitud, usted acepta que almacenamos y procesamos sus datos con el fin de procesar su solicitud. La base legal para el almacenamiento es § 26 Abs. 1 BSDG-nuevo y Art. 6 Abs. 1 f) DSGVO. Más información se puede encontrar en nuestra política de privacidad

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Estar en contacto
D. Antonio Érchiga

Secretaría de Urología


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